La hermosa isla de Creta, es la mayor de toda Grecia con una longitud de 360 Km. por ello, y para poder conocerla y recorrela lo ideal es disponer como mínimo de una semana y así desplazarnos hospedándonos en diferentes puntos.
Es un lugar con un sol siempre brillante, de intensos contrastes desde sus playas de aguas cristalinas, pasando por fecundas montañas, inmensas llanuras y verdes bosques colmados de pinos y palmeras.
También ha sido la cuna de una civilización que dejó a la humanidad aportes como el comercio, crecimiento de las artes, además de bellos y hermosos palacios y monumentos como el de Knossos o el bello Santuario de Phaestos
En la parte norte nos encontraremos con lujosos hoteles cercanos a las playas, en contraste con el sur de la isla, donde hay pocos lugares donde alojarse pero en compensación podremos disfrutar de bellas playas vírgenes, ideales para quienes desean tranquilidad.
En cuanto a su gastronomía, se trata de una comida muy sana donde uno de los ingredientes principales es el aceite de oliva. Numerosos restaurantes existen en la isla donde podremos disfrutar tanto de platillos típicos como de cocina internacional.
Aunque, estando en Creta lo ideal es probar su cocina regional, para lo cual nada mejor que ir a las pequeñas tabernas tradicionales y probar sus especialidades.
Y, si de bebidas se trata las más conocidas y populares son el Ouzo, una especie de licor de anís y el Raki un aguardiente de uva. En Creta también hallaremos bodegas elaboradoras de muy buenos vinos, en especial el blanco.
Algo que no podemos dejar de probar es su famoso café frappé, una verdadera tradición, sobre todo en el verano. Esta bebida la encontraremos en todos los bares y terrazas de la isla.
La isla de Creta es un ramillete de posibilidades tanto de paseos interminables, como de largas jornadas disfrutando sus playas, con el ingrediente adicional de la alegría y la hospitalidad de sus pobladores.
Fuente Foto: Vuela Viajes


