Antigua aldeas con casas de piedra es algo común de encontrar en toda Grecia, poblados que parecen haberse detenido en el tiempo y cuando llegamos a ellos nos brindan la posibilidad de recrean aún mejor su historia y tradiciones.
Así es la aldea de Dilofo, muy cerca de Ioannina, uno de los poblados más antiguos de Zagoria con sus viejas casas hechas de piedra rodeada de bellos paisajes y enmarcada por dos magníficas colinas.
Esta población fue en el pasado la antigua ciudad de Sobotseli , la misma que en el año de 1430 firmara un acuerdo con otras comunidades para fortalecer su insipiente independencia. Pasado el tiempo se le unieron otras tres aldeas, sin embargo y a pesar del los cientos de años transcurridos, las familias de esas comunidades siguen sosteniendo su origen diferente.
Escuelas y mansiones construidas en el siglo XVII señalan la cultura e intelectualidad de los pobladores de este lugar que absorbieron costumbres y tradiciones de otros sitos a los que viajaban para trabajar, como Egipto o Asia Menor, trayendo consigo todo un nuevo bagaje de esas culturas, que fueron enriqueciendo a Dilofo.
Una antigua mansión construida en 1633 con murales interiores pintados por artistas de la época y que hoy funciona como hospedaje, puede ser el alojamiento más extraño en el que se haya dormido jamás, una casa que no posee ventanas y con pasadizos subterráneos, todo un misterio.
Cada lugar, rincón y vivienda tienen aquí su propia historia, así como la tienen obras arquitectónicas del siglo XIX como la Iglesia de la Asunción de la Virgen construida en 1857 y la Gran Escuela de I. Anagnostopoulos, que data de 1855.
Muy cerca de este pueblo hallaremos el Parque Nacional Vikos-Aoos, una zona de belleza natural muy especial, que hoy se encuentra protegida por la prefectura de la región. Podremos ver aquí el monasterio bizantino del siglo XV llamado Aghia Paraskevi, del siglo XV, cuya característica más sobresaliente es que se encuentra construido justo al borde de un acantilado y del puente de Kokoro.
Toda esta región es excelente para practicar paseos en bicicleta de montaña, excursiones en 4X4, como también la práctica de deportes con mucha adrenalina como kayak y rafting que suelen realizarse en los ríos Bayiotiko y Voidhomatis o navegar por la famosa garganta del Cañon Sarakatsani.
Los aficionados al aladeltismo y parapente pueden disfrutar haciéndolos en el barranco de Vikos y para quienes buscan algo menos riesgoso conocer los monasterios bizantinos de la zona puede ser un excelente paseo.
Visitar las aldeas vecinas y gozar de la hospitalidad de sus pobladores degustando una culinaria muy antigua y tradicional de la región es otra de las posibilidades para adentrarse aún más de la cultura de Dilofo, una pequeña aldea con mucho encanto.
Foto Fuente:It is all Grrek2me




