
Esparta fue, sin duda alguna uno de los pueblos más importantes de la Grecia clásica. La ciudad de Esparta se fundó en el siglo VII A.C, y desde entonces fue considerada una de las ciudades más importantes de toda Roma, debido a la formación militar de sus habitantes y las maravillosas construcciones de este tipo.
Situada en la península de Peloponeso y a orillas del río Eurotas, Esparta logró dominar a Arcadia, Argos y toda la región de Laconia, debido precisamente a la superioridad de su ejército, que no encontraba rival en toda la región.
La formación militar, la educación pública y la religión eran los pilares fundamentales de Esparta, que alcanzó gran poderío entre los siglo VII y V a.C. los ciudadanos eran educados bajo los principios de la guerra y el honor. Todo ciudadano de Esparta tenía la obligación de asistir a las escuelas públicas. La ocupaba también un lugar muy importante en Esparta, que poseía un gran número de templos, estatuas de dioses, altares y monumentos funerarios.
Esparta libró importantes batallas, como es el caso de las guerras médicas y la guerra de Peloponeso, donde los espartanos tuvieron la oportunidad de demostrar su destreza y gran estrategia militar.
Luego de alcanzar numerosas victorias y realzar cada vez más su nombre a lo largo del continente Europeo, Esparta comenzó a debilitarse en los últimos dos siglos de la era A.C, hasta que finalmente con la dominación romana quedó totalmente disuelta. Lo que antes fuera una región llena de hombre gloriosos, quedó reducida a la nada.



