
Dentro del grupo de las islas Jónicas existen dos pequeñas llamadas Arpia y Stamfani que se encuentra a poco más de cien kilómetros de la costa del Peloponeso y a igual distancia de la Isla de Zante.
Conocidas como las Islas Estrofadas su fama se fundamenta en la incomparable belleza que ambas poseen, siendo consideradas en Grecia como las que poseen tierras más fértiles.
De costas rocosas tanto en Arpia como en Stamfani el territorio que ocupan es, en su gran mayoría, llano con algunas zonas elevadas que se encuentran a tan sólo unos veinte metros sobre el nivel del mar.
Una exuberante y bonita vegetación distingue sus bellos paisajes siendo además, el lugar donde cada año gran cantidad de aves migratorias suelen hacer una escala en las islas.
Son un verdadero paraíso donde los árboles frutales abundan, pudiéndose hallar aquí, naranjos, higueras y limoneros, que conviven con otra parte de la flora autóctona del lugar que se conserva en estado salvaje y que rodea ambas islas.
Ideal para aquellos que gustan de estudiar la naturaleza, ya que aquí hallarán más de doscientas especies de árboles y flores.
Su fauna también es variada destacándose las tortugas marinas, algunas en peligro de extinsión y aves como el delicado cucú y los jilgueros que alegran el lugar con sus hermosos cantos.
Construido cerca del año 1200 a pedido de la Princesa Irene, una de las hijas de Nicea emperador el Monasterio de la Bendita Madre de Dios, donde vivieron varios Monjes como el protector de las Estrofadas San Dionisos, en sus orígenes fue una enorme fortaleza que supo soportar los ataques tanto de los enemigos, que intentaron destruirlo varias veces, como los de la propia naturaleza. Sin embargo aún se conservan esculturas, candelabros y los hermosos íconos bizantinos, que nos muestran su belleza en el pasado.
Foto: Fuente Wipimapia



