Grecia es una tierra maravillosa que guarda encantos inestimables para compartir con quienes la visitan, desde la hospitalidad de su pueblo, pasando por sus antiguos templos y ruinas hasta la gastronomía más exquisita.
Pequeños paraisos pueden encontrarse en esta tierra maravillosa como es el caso de la isla de Kea, es la más cercana a la costa de las bellas islas Cícladas, ideal para quienes gustan de disfrutar a pleno de la naturaleza.
Una isla con mucha historia ya que se encuentra habitada desde el año 3000 a.C., con un paisaje característico que mezcla áridas zonas montañosas con valles fértiles, excelentes playas y pintorescas villas.
Su gastronomía es exquisita y existen productos famosos como su vino, miel y almendras, ideales para comprar y llevar de recuerdo.
En una recorrida por el centro de la ciudad podremos visitar el Ayuntamiento un bello edificio de estilo neoclásico, el barrio de Kastr con sus altas murallas, el Castillo de Loulida, desde donde se puede ver el templo de Apolo y hasta el león de mármol.
También, existe un pequeño museo arqueológico y por suspuesto sus hermosas playas para nadar y tomar largos baños de sol
Para llegar a Kea debemos hacerlo por mar desde Lavrion (a 65 km de Atenas) y también puede arribarse a la isla por hydrofoil desde Piraeus
Para los amantes del turismo religioso Kea es el lugar indicado pues se encuentran en ella las mejores iglesias, las más antiguas y todas con una gran historia para disfrutar.
Los paraisos en la tierra existen y algunos son pequeños pero vibrantes como lo es Kea.
Foto: Fuente Sobre Grecia



