Ya hemos hablado en otra oportunidad de las bellas Islas Jónicas, que se encuentran a unos 380 kilómetros de Atenas, con paisajes maravillosos que son un oasis de paz y relax.
La Isla de Paxos, la menor de este conjunto, nos brinda la posibilidad de recorrerla a pie, descubriendo la belleza de sus plantaciones de olivos que nos regalan un verde paisaje con más de un millón de árboles en la actualidad. Aquí se produce aceite de oliva y también un excelente vino.
Según la mitología griega esta isla fue creada por Poseidón para hospedar a su amante, su difícil acceso la ha preservado del turismo, permaneciendo casi desconocida.
La capital de Paxos es Gaios construida en una bahía, se caracteriza por sus calles muy estrechas y pintorescas casas coloridas que han preservado en el tiempo su estilo veneciano tradicional, desde Gaios pueden verse las islas de Agios Nikolaos y Panayia.
Antipaxos vecina de la anterior es también un destino perfecto para un día de tranquilidad y relax se trata de una isla virgen donde se cultivan vides y con una increíble belleza natural. Es posible alquilar embarcaciones pequeñas en Gaios para hacer un recorrido de sus costas.
Ambas son además, el destino perfecto para quienes practican windsurf y senderismo, por su gran variedad de plantas y flores una naturaleza colmada de colores.
Las playas que rodean las islas son ideales para tomar baños de sol y mar y para los aficionados a la pesca son perfectas por tratarse de aguas tranquilas para la práctica de este deporte.
Para llegar a Paxos es un camino complejo, lo más aconsejable es tomar un vuelo hasta Corfú y de allí una embarcación pequeña hasta la isla, ya que su puerto es de poco calado y los barcos de gran porte no pueden acceder hasta el lugar. Sin embargo, y a pesar de las dificultades para acceder será una experiencia unica visitar estas islas paradisíacas.
Foto fuente: Greekisland




