Ya hemos hablado de Mistrás, una bella ciudad bizantina fortificada que fuera edificada en lo alto del monte Taigeto en el Peloponeso, muy cerca de la antigua Esparta.
Mistrás es una ciudad muy antigua que se encuentra en la cumbre del monte Taigeto, totalmente amurallada como muestra de un pasado donde la protección contra los ataques era algo de suma importancia.
Un lugar perfecto para los amantes de los monumentos y obras arquitectónicas excelentes, sobre todo aquellas que representan el estilo bizantino y el románico.
Declaradas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1989 son un claro exponente de un pasado de lujo y elegancia.
Cuando esta ciudad fue fundada por los francos en el año 1249, se construyó por orden del príncipe Guillermo II, siendo el primer edificio importante, el Palacio Villehardouinn. Levantado en un punto estratégico sobre la colina lugar que permitía una vigilancia perfecta de toda el área.
Sus ruinas muestran de forma clara el tipo de fortaleza con murallas y torres cuadradas y circulares que tenían por objeto proteger la entrada. También, existía una torre de observación desde donde se tenía una excelente vista de los alrededores.
La Iglesia de Pevívleptos es una de las ruinas de esta ciudad que vale la pena conocer, de estilo gótico fue edificada en 1428, existiendo cerca de ella una capilla muy antigua además de varias residencias que en el pasado fueron magníficas mansiones.
Entre los palacios que más se destacan está el llamado Lascaris, que perteneció a la familia del mismo nombre, un verdadero representante de la arquitectura de estilo bizantino, que se destaca por sus arcos que sirven de sostén a los balcones.
Otra mansión es la de Palataki, la de mayor tamaño y antigüedad de toda la ciudad su construcción data del año 1300 a.C, contando con varias habitaciones, además de desvanes y cámaras excepcionales.
Una visita imperdible para quienes deseen ver ruinas de un sitio que fue muy importante en esta región del Peloponeso.
Foto: Fuente Theodora




