En Grecia existen varias comunidades judías, pero la más importante fue la que se encontraba asentada en Tesalónica, de la que hoy gran parte ya no habita ese lugar.
Gran parte de estos inmigrantes, que habían anteriormente sido también expulsados de España en 1492 y se dirigieron a Tesalónica, fueron retirados y deportados durante los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, de los cuales muy pocos tuvieron la posibilidad de retornar a Grecia.
Los judíos que habitaron esta región de Grecia en esa época tenían como actividad principal la comercialización de lanas lo que dio un aire nuevo de progreso y prosperidad a la ciudad.
A pesar de haber sido expulsados, la presencia judía en Tesalónica dejó huellas que aún hoy pueden verse.
También, la ciudad los recuerda y para ello fue creado el Museo Judío de Tesalónica que se encuentra justo en el centro de la ciudad.
En realidad, este Museo fue fundado como una manera de homenaje por el rico patrimonio que los judíos dejaron en su paso por la ciudad. Entre algunos de sus legados se destaca el gran aporte que hicieron con sus conocimientos de las ciencias
La comunidad judía tuvo un enorme crecimiento en esa zona creando gran cantidad de sinagogas y cementerios.
En la actualidad y a pesar de tanta persecución y deportaciones se vuelve a tener la expectativa de una vuelta de la cultura judía a Tesalónica.
El edificio donde se encuentra el Museo Judío ha sido uno de los pocos que quedó en pie luego de los incendios que tuvieron lugar en el año 1917.
Se trata de una magnífica costrucción de contextura fuerte y que ha sido habitado en el pasado por el Banco de Atenas.
Visitando el Museo podremos admirar colecciones de objetos y fotografías muy interesantes como por ejemplo la denominada “Tesalónica, Metrópolis sefardí”.
Además, existe aquí un Centro de Investigación y Documentación, que se ha creado para poseer tanto los archivos propios del Museo como de otras fuentes de forma digitalizada y así ponerlos a disposición de los visitantes como una importante información.
En el primer piso del edificio se relata la historia de los judios en Salónica desde el siglo III a.C hasta la segunda Guerra Mundial. También, pueden verse colecciones de objetos de la vida cotidiana y religiosa de toda la comunidad judía que vivía en la ciudad.
En la biblioteca del Museo se tiene acceso a importantes libros que van desde el siglo XVI hasta el siglo XX, además de contar con un Centro excelente donde se pasan películas y documentales sobre el Holocausto y toda la historia judía.
Una visita muy interesante para aquellos que gustan de la historia como una forma de conocer la vida de un pueblo.
Foto: Fuente Grecia




