Pequeñas y bonitas islas salpican las aguas de Grecia y muchas de ellas se han transformado en el lugar ideal para quienes buscan vacaciones alejados de las grandes ciudades.
Una de esas bellas y tranquilas islas es Sikinos, un destino perfecto para descansar y disfrutar de un entorno natural sin igual.
Situada entre Folegrandros e Ios, esta pequeña isla posee una población de no más de 300 personas, personas por demás amables y hospitalarias con sus visitantes.
Sikinos se encuentra poco desarrollada en cuanto a infraestructura turística pero ofrece paisajes bellos, bonitas playas y la sencilléz de un sitio paradisíaco con actividades como buceo, snorkel y senderismo.
Su capital Hora se encuentra enclavada en la colina y la forman el antiguo poblado y el moderno.
Horió es la antigua ciudad y Kastro la zona moderna donde pueden visitarse la hermosa iglesia del siglo 18 y el Museo de Arte Popular. Paseando por la zona más antigua pueden verse las murallas desde donde los habitantes se defendían de los ataques de turcos y piratas lanzando por allí aceite hirviendo.
Tabernas peculiares, bares y restaurantes pueden encontrarse en Hora, donde además de pasar una excelente velada, disfrutando de su deliciosa culinaria se puede disfrutar de tradicionales melodías y canciones.
El convento de Zoodochos Pigi que significa Fuente de la Vida, se encuentra abierto al público a diario, con la salvedad que las mujeres deben llevar faldas largas y hombros cubiertos y los hombres no pueden entrar sino es con pantalón largo.
La iglesia de Episkopi, que data del siglo VII fue construida sobre los restos de un antiguo templo dedicado a Apolo y un anfiteatro es un lugar interesante para visitar y ver de cerca algo de una cultura tan antigua.
De playas rocosas y sin arena, para acceder a Agios Nikolaos debe hacerse en bote y a pesar de no ser playas de arena puede disfrutarse del sol y del mar con un entorno natural encantador.
Foto: Fuente Travel Cyclades




